Tesoros ocultos de la Isla de Ons: historia, leyendas y rincones que no te puedes perder
Cuando pensamos en la Isla de Ons, lo primero que viene a la mente son sus playas de arena blanca, sus aguas transparentes y su entorno natural prácticamente virgen. Pero esta isla es mucho más que un destino de sol y senderismo: es también un lugar lleno de tesoros ocultos, de historia, leyendas y rincones que invitan a la reflexión y al asombro. Si estás planeando una visita y te interesa descubrir el lado más enigmático y auténtico de Ons, te invitamos a explorar estos puntos de interés únicos.
La tumba de Laxe do Crego: una historia esculpida en la roca
Uno de los lugares más misteriosos de la isla se encuentra cerca de la playa de Area dos Cans. En un grupo de rocas que solo emerge cuando baja la marea, se halla un sepulcro antropomorfo tallado directamente en la piedra. Con unos dos metros de longitud, esta tumba ha sido bautizada popularmente como «la tumba del cura», y según la tradición oral, podría haber pertenecido a un abad que vivió en Ons en tiempos remotos, quizás cuando existía una comunidad monástica en la isla.
No existen pruebas documentales que confirmen la existencia de ese monasterio, lo que no ha impedido que la leyenda sobreviva generación tras generación. La tumba estuvo cerrada por una gran losa hasta que, en la década de 1950, un temporal arrancó la tapa y la arrastró hasta la orilla. Desde entonces, el sepulcro permanece abierto, y se ha convertido en un símbolo de la conexión entre la historia, la naturaleza y el imaginario popular gallego.
Mirador dos Fedorentos: naturaleza en estado puro

Si lo tuyo son las vistas panorámicas y el contacto directo con la naturaleza salvaje, no puedes dejar de visitar el Mirador dos Fedorentos. Ubicado en la zona oeste de la isla, este punto elevado ofrece una de las mejores vistas del archipiélago: el océano Atlántico en su máxima expresión, la cercana isla de Onza y, en días despejados, incluso las Islas Cíes perfilándose en el horizonte.
A los pies del mirador se encuentra una pequeña cala inaccesible que refuerza la sensación de aislamiento y autenticidad. Es un lugar ideal para detenerse, respirar profundo y dejarse envolver por el sonido del mar y el viento. También es una parada habitual para quienes hacen la Ruta Sur, así que no olvides incluirla en tu recorrido.
Curro: el corazón habitado de la isla
En el centro de la isla se encuentra Curro, el principal núcleo de viviendas tradicionales de Ons. Este tesoro oculto de la Isla de Ons es un pequeño asentamiento es testigo del modo de vida isleño, marcado por la autosuficiencia, la pesca y una relación íntima con el entorno natural. Pasear por Curro es como hacer un viaje en el tiempo: hórreos, casas de piedra y senderos que se cruzan entre huertas y pequeñas parcelas.
Aquí aún se respira el espíritu de comunidad que caracteriza a los pueblos pequeños y que, en un entorno tan singular como una isla, adquiere un valor especial. Curro no solo es un lugar pintoresco, sino también un símbolo de la resistencia y la identidad cultural de Ons.
El castro del Castelo dos Mouros: un viaje al pasado celta y romano
Si te apasiona la arqueología, te encantará saber que en la Isla de Ons también hay restos de un castro, es decir, un antiguo asentamiento fortificado de origen celta. El conocido como Castelo dos Mouros se encuentra en el punto más alto y estrecho de la isla, a casi 100 metros sobre el nivel del mar. Desde allí, las vistas sobre las Rías Baixas son espectaculares.
Este castro presenta un sistema defensivo complejo con varias líneas de fosos y murallas. Lo más interesante es que en excavaciones recientes se descubrieron restos de una vivienda romana tardía y más de 200 monedas de bronce, lo que confirma que este lugar estuvo habitado durante siglos y que tuvo cierta relevancia en las rutas comerciales marítimas. Es un auténtico tesoro arqueológico que nos habla del papel estratégico de Ons en la historia antigua de Galicia.
El muelle: punto de entrada, punto de historia
Aunque a veces pasa desapercibido, el muelle de Ons también tiene su historia. Hoy es el lugar por el que acceden la mayoría de los visitantes, pero durante décadas fue el único contacto de los isleños con tierra firme. Por él llegaban víveres, salían barcos de pesca y se tejían los lazos con el continente. Observar la isla desde este punto de entrada es una forma de conectar con su pasado más cotidiano y humano.
Ons, mucho más que playa

La Isla de Ons es un destino perfecto para quienes buscan desconexión, naturaleza y mar. Pero también es un lugar con alma. Sus rincones históricos, sus leyendas populares y sus huellas del pasado convierten cada ruta en una oportunidad para descubrir algo nuevo. Si estás pensando en visitarla, te animamos a mirar más allá de sus paisajes y a adentrarte en su historia. Y si aún no tienes tu billete, puedes consultar horarios y tarifas o reservar directamente tu travesía con Piratas de Nabia. Te aseguramos que te llevarás mucho más que una foto bonita.